LA HISTORIA DE LA VICEPRESIDENTA DEL CONCEJO MUNICIPAL DE LA PAZ, ROXANA PÉREZ DEL CASTILLO, Y LA NECESIDAD DE INCORPORAR A MÁS MUJERES EN LA POLÍTICA
La Paz, 09 de marzo de 2025 (UNICOM RPDC).- Este 8 de marzo, se conmemora el día de la mujer a nivel mundial un hecho que muestra esta fecha representa una reivindicación por la igualdad de género y la justicia social. Sin embargo, su origen no se debe a un único acontecimiento, sino que es el resultado de numerosas luchas obreras y feministas iniciadas en los siglos XIX y XX. La Vicepresidenta del Concejo Municipal de La Paz, Roxana Pérez Del Castillo, no sólo representa el liderazgo político en la ciudad, sino que también es un ejemplo de lucha, resiliencia y empoderamiento femenino. Su historia de vida refleja la fortaleza de las mujeres bolivianas que, a pesar de los obstáculos y adversidades, siguen adelante con determinación y coraje, trabajando por un futuro mejor para sus familias y para el país.
Hace más de 20 años, Roxana vivió una de las etapas más difíciles de su vida. Salió del país a muy corta edad y pasó de ser una niña que creció en un entorno privilegiado, a regresar al país en su adolescencia y perderlo prácticamente todo. Cómo muchos jóvenes, sintieron una profunda necesidad de pertenencia y se casaron casi al salir del colegio, dejaron la universidad y su entorno y partieron al campo.dónde nacieron sus 3 primeros hijos (hoy es mamá de 4). A sus 23 años se divorció y regresó a la ciudad, con una hijita de tres semanas y dos niños pequeños. Volvió a vivir con su papá y después de 6 meses de trabajo, regresó a la universidad. Antes de que concluya su primer semestre en la Universidad murió su papá y al mes y medio murió su mamá y padrastro. En muy poco tiempo se convirtió en parte de uno de los sectores más vulnerables de la población: era madre "soltera"; no tenía estudios superiores; era huérfana y no tenía apoyo económico. Sin embargo, Roxana decidió no dejarse vencer. En ese momento, comenzó a estudiar Derecho, y aunque muchos le sugirieron abandonar sus estudios y buscar otras alternativas, ella decidió continuar. La sociedad, a través de sus voces, le pidió que se casara nuevamente, que emigrara o que renunciara a sus sueños. Pero ella eligió un camino diferente.

Con coraje, Roxana, como muchas madres, encontró en sus hijos, la fuerza para levantarse, porque entendió que el conocimiento es poder. Pasó por momentos difíciles, pero su dedicación y esfuerzo la llevaron a la posición que ocupa, no sólo en el mundo académico, donde aportó durante muchos años a las poblaciones en situación de vulnerabilidad y hoy desde el concejo trabaja por acortar las brechas; si no también en lo personal, se volvió a casar, habiendo construido una familia amorosa, con un matrimonio de más de 16 años, que disfruta con su compañero de vida y sus 2 hijas y 2 hijos. En cada paso, con los tropiezos que la vida le presentó, se forjó como la mujer que es hoy: una líder, una consejera y un símbolo de superación para muchas mujeres que, como ella, han enfrentado circunstancias adversas. Hoy, Roxana, como Vicepresidenta del Concejo Municipal de La Paz, trabaja incansablemente por la igualdad de derechos para las mujeres y el acceso a espacios de decisión política.
Si bien ONU Mujeres reconoce los avances que se han generado en Bolivia, persiste la necesidad de crear mayores espacios para las mujeres líderes, quienes, al igual que la concejal Juana Quispe, que en su función de fiscalización encontró la muerte, también otras mujeres sin obstáculos puedan alcanzar logros políticos. ¿Por qué no tener una mujer al frente de la Central Obrera Boliviana, por ejemplo? Esto abriría espacios sindicales que, a su vez, permitirían a las mujeres asumir roles políticos importantes en nuestro país.
Roxana Pérez Del Castillo quiere compartir su historia no sólo como un testimonio personal, sino como una invitación a todas las mujeres a creer en su poder. Su historia refleja el camino de muchas mujeres en Bolivia, quienes, a pesar de las dificultades, pueden lograr todo lo que se proponga si creen en sí mismas.

"Este día no es de celebración. Debe ser la conmemoración de la reivindicación de derechos que nos pertenecen. Nadie nos los regala, han sido ganados con lucha y sacrificio, y aún queda mucho por hacer para lograr una democracia paritaria y participativa. No tengan miedo a qué las llamen fuertes, complejas y hasta locas. El mundo ha sido transformado por las locas que creemos que podemos estar mejores, podemos ser mejores", afirmó Roxana en su intervención. En su mensaje, enfatizó la necesidad urgente de seguir trabajando para cerrar las brechas con una mirada interseccional. Aunque Bolivia ha logrado avances, como la Ley N° 243 contra el Acoso y la Violencia Política hacia las Mujeres, promulgada para garantizar los derechos políticos de las mujeres, los desafíos siguen siendo grandes. "La promulgación de la Ley 348 ha sido una conquista pero mientras los 3 niveles de gobierno no tengan políticas públicas sincronizadas y estructuradas sobre un plan de país para nosotras las mujeres, la eliminación de las violencias seguirá delegado a la sociedad civil y eso nos apunta nuevamente a nosotras. Mientras no se destinen recursos públicos a estas causas y mientras la justicia sea dirigida por nuestros mismos agresores o sus intereses, no podemos hablar de avances, de desarrollo social. Las sociedades no sólo están conformadas también por nosotros las mujeres, han sido CUIDADAS por nosotras las mujeres Las ciudades, los departamentos y el país, tienen una deuda con las mujeres y exigimos que la retornen con derechos, después de eso, habrá tiempo para disfrutar las flores Nos convoco no sólo A seguir en las luchas, sino en convertir la unidad de nosotras las mujeres en las diversas trincheras de luchas Que está ciudad y nuestro país se repiense desde nosotras y para esa todos los sectores, porque nosotras las mujeres tenemos calidad, pensamos y. trabajamos en colectivo".
Bolivia ha logrado importantes avances en la autonomía económica y en la lucha contra la discriminación de género, pero aún queda mucho por hacer. La participación laboral femenina es la más alta de la región (62%), sin embargo, sigue siendo menor que la de los hombres. Además, persisten altos niveles de vulnerabilidad e informalidad laboral, el trabajo informal y en las calles tiene rostro de mujer, especialmente de mujeres indígenas, quienes representan el 60% de la población ocupada en sectores de baja productividad, frente al 40% de los hombres.
Roxana Pérez Del Castillo, quien ha vivido en carne propia los desafíos que enfrentan muchas mujeres bolivianas, está comprometida con seguir luchando por la igualdad de género y por la plena participación de las mujeres en la vida política. La clave está en la educación, la capacitación y la participación activa. Pérez Del Castillo cree firmemente que el camino hacia la igualdad debe pasar por la inclusión de más mujeres en los espacios de poder.
"Las mujeres tenemos un potencial enorme. Lo he vivido, lo he sentido. No hay límites para lo que podemos alcanzar, si creemos en nosotras mismas, todo lo que deseamos", afirma con convicción Roxana. Hoy, su historia es un faro de esperanza y un llamado a la acción para todas las mujeres que, como ella, sueñan con transformar su vida y la de su comunidad.
La historia de Roxana Pérez Del Castillo es una muestra más de que las mujeres, pueden y van a transformar el mundo. "Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres" es con la frase que terminó Roxana Pérez Del Castillo su intervención.